Fundido en azul



Recuerdo aquel día. Un laberinto de espejos en la alameda donde nos pusimos a jugar con los reflejos. Aún estábamos en esa etapa de enamoramiento inicial donde todo nos parecía muy intenso. En aquel momento, tras un espejo, me hiciste una foto mientras yo hacía algún gesto que atrajo tu mirada. El reflejo también te captó a ti y ambos quedamos fundidos en una foto de una forma preciosa. 

Tú imprimiste esa foto porque te parecía fantástica. Hasta hoy, ha estado colgada de tu pared como símbolo de que nuestras dos almas se fundían si sabíamos encajarlas bien.

Comentarios

Entradas populares