Azul
Cuando te presenté a mi familia, mi padre dijo que nos saldrían unos hijos preciosos con unos ojazos. Y de eso ambos estábamos seguros.
Muchas noches, te me quedabas mirando durante un buen rato en silencio antes de dormir. Una vez te pregunté y me dijiste que te encantaba mirarme mientras pensabas en mí como la persona que te acompañaría toda la vida. Estabas convencida. Y ojalá aún lo estés.



Comentarios
Publicar un comentario